Timoteo Pérez Rubio ¿Un olvido intencionado?

Retrato de Timoteo Pérez Rubio, con fondo de embalajes correspondientes a obras de arte

Estimados amigos, como suele ser habitual en esta sección seguiremos hablando sobre arte, aunque en esta ocasión lo compaginaremos con algo de historia.

Dada la actividad que venimos desempeñando en esta publicación, hemos considerado que tenemos el ineludible deber de hablar sobre el pintor Timoteo Pérez Rubio, subdirector del Museo de Arte Moderno, miembro de la Alianza de Intelectuales Antifascistas y Presidente de la Junta Central del Tesoro Artístico Nacional.

En este artículo haremos un breve repaso a su biografía como notable pintor de la época y mostraremos algunas de sus obras, aunque el conocimiento de su persona se encuentre especialmente ligado a los hechos acaecidos como consecuencia del golpe militar dado contra la II República y llevado a cabo el año 1936 por Franco y sus cómplices.

Lamentablemente la historia que se difunde suelen escribirla los vencedores, así que no es nada sorprendente poder comprobar como algunos adeptos y serviles “historietadores” vocean sin rigor histórico alguno y faltan a la verdad de forma intencionada, atreviéndose en algunos casos a acusar de saqueadores a personas cuyo heroico propósito, fue preservar nuestro tesoro artístico de la barbarie que se cernía sobre España originada por los militares sublevados.

Timoteo Pérez Rubio y un numeroso grupo de hombres y mujeres, fueron capaces de sortear todo tipo de dificultades arriesgándolo todo, para que hoy podamos deleitarnos con uno de los mayores patrimonios artísticos mundiales.

Desde estas páginas, damos las gracias y homenajeamos a todos los que con su valentía y entrega al mundo del arte y la cultura, protegieron nuestras obras de arte y para ello, tomamos como referente a su principal valedor.

Timoteo Pérez Rubio

1896 – 1977

Oliva de la Frontera (Badajoz) 24.01.1896

Valença (Brasil) 8.08.1977

 

 

 

Timoteo José Pérez Rubio nace en Oliva de la Frontera (llamada por entonces «de Jerez») el 24 de enero de 1896, exactamente en la denominada «Casa del Ermitaño», situada a escasos metros del santuario de Nuestra Señora de Gracia, patrona de la localidad.

Es bautizado en la parroquia de San Marcos Evangelista por el presbítero José Salgado Valsera, cuatro días después de su nacimiento.​

A la vista de las notables dotes naturales que el joven muestra para la práctica artística, aprende los primeros rudimentos de la Pintura con el párroco José Guerra Lechuga. Por medio de una beca del Ayuntamiento, se matricula en la actual Escuela de Artes y Oficios de Badajoz, en la que toma clases del pintor pacense del momento, Adelardo Covarsí, quien parece estimular el desarrollo de su futura inclinación al paisajismo.

Placa conmemorativa de la residencia de Timoteo Pérez Rubio en la casa nº 5 de la Plaza Tirso de Molina de Madrid, colocada por el Ayuntamiento de la capital en 2010.

En 1915 (con 19 años), llega a Madrid, becado por la Diputación Provincial, donde estudia en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, al tiempo que se relaciona con el ambiente cultural y artístico de la época, especialmente con el valdepeñero Gregorio Prieto, con quien entabla una estrecha amistad.

Durante la temporada 1917-18,​ disfruta de una nueva beca, esta vez en la llamada «Escuela de Pintores de El Paular», creada un año antes por la Dirección General de Bellas Artes y dirigida por Enrique Simonet, en la que consigue sus primeros premios. El 25 de marzo de 1922, contrae matrimonio en la basílica de Nuestra Señora de la Concepción de Madrid con la escritora de la Generación del 27 Rosa Chacel,​ de quien realiza numerosos retratos. Desde ese momento hasta 1928, prosigue su formación en la Academia de España en Roma.

Datan de estos años obras como Plaza de Buitrago, varias naturalezas muertas, Laguna de verano, Tejar camino de Siena (óleo sobre lienzo, 340 x 300 cm), «tamaño impuesto por el absurdo reglamento que a los pensionados obliga» (Vegue y Goldoni), Alpes italianos (óleo sobre lienzo, 93 x 99 cm) o Paisaje de Trubia, ya de 1929, de bellos tonos grisáceos, en las que el artista manifiesta su predilección por los impresionistas franceses, que debió de conocer de forma progresiva a partir de la muestra celebrada en Madrid a mediados de 1918, en la que se presentaron obras de Monet, Pissarro o Alfred Sisley, entre otros, o los españoles Darío de Regoyos o Santiago Rusiñol, lo que lo aleja decididamente del costumbrismo realista de su tierra.

1 – Plaza de Buitrago. Hacia 1920                   2 – Plaza de Buitrago. Hacia 1920

También por estos años, logra cierto galardón del Círculo de Bellas Artes de Madrid, a la vez que obtiene Primer Premio de la VIII Exposición Regional Extremeña, convocada por el Ateneo de Badajoz, en la que coincide con Hermoso, Covarsí, Juan Caldera, Pérez Comendador o Garrorena, entre otros, ambos en 1919.

Madurez artística

Tras su regreso de Roma, su pintura evoluciona hacia un cierto «giottismo» cubista que ya no encaja con la figuración tradicional ni aun con su particular «paráfrasis del impresionismo» (Rosa Chacel) de su primera etapa. Forma parte de la «Sociedad de Artistas Ibéricos» (SAI), creada en Madrid a finales de 1924 con el objetivo primordial de incorporar el Arte español a las vanguardias europeas del momento.

Retrato de Rosa Chacel. Obra realizada por Timoteo Pérez Rubio

En 1930, concurre a la 31. ª Exposición Nacional de Bellas Artes, inaugurada por Alfonso XIII el 14 de mayo 16​17​ en el Palacio de Cristal del Parque del Retiro, en la que se le concede Segunda Medalla​ por su cuadro Paisaje con animales, considerado por el portugués Novais Teixeira como «un grito de buen gusto en medio de toda la mediocridad del certamen».​ El crítico de Arte de la revista Blanco y Negro Manuel Abril, por su parte, dice del mismo:

El cuadro de Timoteo Pérez Rubio viene a demostrar cómo se puede incluso llegar al sentimiento ¿franciscano? de unos borriquillos, sin cursilerías, ni sentimentalismos, ni ripios; cómo se pueden compaginar el sentimentalismo y la naturalidad con la composición y el estilo; cómo puede un pintor nuevo, que no ha tenido jamás medallas de primera, ofrecer un haz de maestrías que no hemos visto casi nunca reunidas en esos grandes cuadros que ahora se echan de menos y que fueron honrados antaño con toda clase de premios.

De la otra obra presentada, Parque en invierno, escribe:

[…] lo mismo podemos decir del paisaje de este autor, magnífico de justeza y sobriedad, aunque a determinadas horas del día la luz cruda de la sala impida apreciar la valoración segura de ese lienzo tan simple como firme.

Paisaje con animales. Obra realizada por Timoteo Pérez Rubio

En 1932, obtiene «Medalla de Primera Clase» de la 32. ª Exposición Nacional de Bellas Artes (en total, presenta «dos paisajes de los Alpes y Alemania» [sic])​ por Paisaje de Normandía. Viaja por Europa y América Latina, exponiendo sus obras en distintas galerías, entre las que sobresale la Flechiem de Berlín (1933),​ junto a artistas como Gutiérrez Solana, Vázquez Díaz, Joan Miró, Pablo Picasso o Salvador Dalí, entre otros.​

Paisaje de Normandía. Obra realizada por Timoteo Pérez Rubio

En lo que al desempeño de cargos y otras labores organizativas se refiere, cabe destacar su nombramiento como subdirector del Museo de Arte Moderno de Madrid, antecesor del actual Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en 1931​ y, ya en 1937, como presidente de la Junta Central del Tesoro Artístico Nacional,​ creada por decreto de 5 de abril de ese año,​ lo que unido a su participación en el montaje de la magna exposición (más de quinientas obras) L’Art Espagnol Contemporain, celebrada en las salas del Jeu de Paume de París, o su trabajo como miembro del comité de redacción de la revista Arte se traduce en un notable detrimento de su producción pictórica anterior.

Presidente de la Junta Central del Tesoro Artístico Nacional

Retrato de Timoteo Pérez Rubio, con fondo de embalajes correspondientes a obras de arte

Timoteo Pérez Rubio, es el responsable máximo de la evacuación de las obras de arte localizadas en Madrid, amenazadas por el asedio de los nacionales y por el fervor revolucionario, una labor que desempeñará con una gran eficacia.

Se le conoce por haber salvado el Museo del Prado. El pintor extremeño, es el responsable de coordinar las labores de evacuación de las obras de la pinacoteca madrileña, iniciadas en noviembre de 1936, poco después de que comiencen los bombardeos sobre la capital, y que alcanzarán los casi tres años de Guerra, tres años en los que la colección pictórica más importante de España viajará de un lado a otro de la Península hasta recalar en Suiza.

Y es que la Sociedad de Naciones, con sede en Ginebra, viene presionando desde el principio de la contienda para que las obras del Prado así como las que, procedentes de diversos lugares, se refugiaban en los sótanos del Palacio de Villanueva, se pusieran a salvo fuera de Madrid.

Bombas que alcanzaron el Prado en noviembre de 1936

El 16 de noviembre de 1936, nueve bombas incendiarias caerían sobre el museo pese a las bengalas de señalización. Apenas nueve días antes, las mejores piezas habían comenzado su peregrinación hacia zonas más seguras de España, primero, y del extranjero, más tarde.

Galería central del Museo del Prado en noviembre de 1936 / Efecto de las bombas sobre el Museo del Prado

Igual de importante resulta para la República y sus gobernantes la salvaguarda del patrimonio artístico. Giral o Azaña destacarán esta misión. Así, a instancias del Ejecutivo, Josep Renau, director general de Bellas Artes, crea en abril del 37 la Junta Central de Salvación del Tesoro Artístico, a cuyo frente decide poner al entonces catedrático y subdirector del Museo de Arte Moderno, Pérez Rubio.

Con esta iniciativa, Pérez Rubio pasa a la Historia, según todos los testimonios, como ejemplo de integridad y efectividad. Durante todo el traslado de las obras del Prado, sólo se producirá un daño, en el bombardeo de Benicarló: La carga de los mamelucos, de Francisco de Goya, es parcialmente alcanzada.

Embalaje de La Familia de Carlos IV de Goya para su evacuación / Carga de camiones / Traslado de obras a Valencia

Treinta y seis camiones, cargados con un total de 2.000 cajas, trasladan desde el Museo del Prado los lienzos de Velázquez, Goya, Rubens o Tiziano. Según el cómputo de la pinacoteca, 353 pinturas, 168 dibujos, el Tesoro del Delfín, un buen número de tapices y parte de la colección particular del duque de Alba, partidario de Franco y afincado en Londres, salen de la capital. Obras del Palacio Real, del de Liria, de El Escorial y de varias iglesias y academias se cuentan entre las piezas evacuadas.

Transporte a mano por las dificultades de paso en el Puente de Arganda, camino a Valencia / Refugio El Patriarca

Su primer destino va a ser Valencia, dónde José Lino Vaamonde, colaborador de Timoteo Pérez Rubio, es el arquitecto responsable de la transformación de las Torres de Serranos y de la iglesia El Patriarca en un refugio a prueba de bombas para los cuadros, donde son depositadas las principales obras de arte.

Transformación de las Torres de Serranos  /  Torres de Serranos. Valencia

Los castillos de Perelada y Figueras, cerca de los Pirineos, y la Mina de talco de La Vajol, en Gerona, suponen una segunda parada. Tras la caída de Barcelona, las obras pasan a Francia entre los días 4 y 9 de febrero de 1939, por caminos sometidos a las cargas de la Legión Cóndor y la Aviación italiana.

Castillo de Perelada / Castillo de San Fernando. Figueras / Exterior de la Mina de talco de La Vajol

Por último, pese a las presiones del Gobierno golpista, llegan finalmente, el 12 de febrero del mismo año, a la capital suiza, donde permanecerán bajo la protección de la Sociedad de Naciones durante unos siete meses.

1 / Timoteo Pérez Rubio hablando en la estación de Ginebra con Neil MacLaren, delegado británico del Comité Internacional.
2 / Comité Internacional de Expertos para el Inventario de las Obras de Arte Españolas ante el Palacio de la Sociedad de Naciones de Ginebra
José Maria Sert  /  Eugenio d’Ors

Concluida la Guerra, José María Sert y el ensayista Eugenio d’Ors son los encargados de negociar las condiciones de devolución de las piezas a la dictadura franquista. Como resultado, tras celebrar en Ginebra una exposición del Prado, las piezas se repatrían con prisas y nuevos riesgos de deterioro o pérdida, al desencadenarse la Segunda Guerra Mundial. Atravesando buena parte de una Europa bombardeada por los alemanes, los tesoros del Prado cruzan Francia en trenes nocturnos. Algunos cuadros como El Jardín de las Delicias de El Bosco, originalmente en El Escorial, permanecerán desde entonces en el Museo del Prado.

Muy distinta versión de la historia se publica en la prensa «oficial» del momento:

A mediodía de ayer [9 sep. 1939] llegó a Madrid el tren especial que ha conducido desde la frontera a la capital de España los objetos artísticos españoles que aún se encontraban fuera de nuestra Patria. En la estación del Norte, se hallaban presentes para recibir oficialmente el envío el director general de Bellas Artes, marqués de Lozoya, en representación del ministro de Educación Nacional; el director del Museo del Prado, señor Sotomayor; el Sr. Benedito, el coronel jefe del Servicio Militar de Recuperación Artística de Vanguardia, gran número de agentes de recuperación artística y el duque de Sueca, propietario de uno de los cuadros recuperados.

Llegada del tren con las obras procedentes de Ginebra a la estación del Norte de Madrid el 9 de septiembre de 1939

El viaje se hizo en este tren especial, de cinco vagones, […] directamente desde Ginebra, bajo la vigilancia y custodia de la Policía suiza, hasta la frontera francesa, y desde allí de la Guardia francesa. [Regresan en él] cerca de ciento ochenta cuadros que constituyen las joyas más preciadas del arte pictórico atesorado en España. Vuelven Las meninas, de Velázquez; La maja desnuda, de Goya; La familia de Carlos IV, del mismo genial pintor; [obras] de Tiziano, gran número de Grecos, tapices de la Real Casa, cuadros y Goyas de la Academia de San Fernando y el retrato de La condesa de Chinchón, propiedad del duque de Sueca.

Cómo robaron los rojos el tesoro pictórico y las gestiones para recobrarlo

El Gobierno rojo, que tanto alardeó de cultura y de afanes protectores de la misma, en vez de proteger las riquezas artísticas, procedió a su evacuación en un éxodo triste y peligroso. En el año 37 [sic], salió el tesoro madrileño camino de Valencia, donde fue encerrado en las Torres de Serranos, lugar seguro y fuerte. Poco después, se iniciaba el gran avance nacional sobre la costa, [con lo que] el tesoro artístico podía quedar encerrado en la gigantesca bolsa valenciana. No convenía esto a los designios políticos del marxismo español, que siempre quería tener en su mano, aunque por fortuna sin éxito, gran número de triunfos. Se ejecutó entonces una segunda etapa de ejecución y los cuadros y riquezas que salieron de Madrid pasaban a Cataluña un mes antes de efectuarse el corte por Vinaroz. Una corta estancia en Perelada y luego al extranjero, consignado a Ginebra para que se hiciera depositaria del tesoro artístico de España la Sociedad de Naciones. Apenas llegado el tesoro allí, el Sr. Bárcenas, representante de la España nacional, inició gestiones que se concluyen ya con la Victoria, por el marqués de Aycicena, que se hace cargo de lo que legítimamente pertenece a la España eterna, quedando depositado parte en el Salón de Exposiciones y pasando un gran contingente a los Salones de Arte y de Historia para celebrar la Exposición.

Museo de Arte y de Historia, Ginebra-Exposición “Obras Maestras del Museo del Prado”. Sala dedicada a Goya.

Destaca entonces la actividad desarrollada por el Servicio de Recuperación Artística de Vanguardia con la intervención directa y personal, coronada por el éxito, de D. Pedro Muguruza, comisario general del Servicio. El Sr. Sotomayor, director del Museo del Prado, se halla también presente. Se remiten primeramente 21 vagones a España y luego 12 más, antes de estos últimos que han llegado en el día feliz de ayer.

 Años de exilio (c. 1940-1977)

Tras la Guerra, debido a su filiación prorrepublicana, Pérez Rubio tiene que expatriarse. A comienzos de los años 40, tras una breve estancia en Argentina, se traslada a Brasil, concretamente al estado de Río de Janeiro​ (su esposa y su hijo Carlos (n. Madrid, 1930) regresan a Buenos Aires), donde reside hasta su muerte. Allí conoce a destacados artistas brasileños como Cândido Portinari o Di Cavalcanti. Dos años más tarde, expone en el Museu Nacional de Belas Artes con el patrocinio de la poetisa chilena y Premio Nobel de Literatura Gabriela Mistral, quien dice de él que «es un artista completo».​

También por entonces, descubre un yacimiento de caolín cuya explotación resulta finalmente un fracaso provocado por la crisis,​ a la vez que se convierte en uno de los más apreciados retratistas del cuerpo diplomático y la alta sociedad brasileña del momento. Sus exposiciones, sin embargo, resultan cada vez más infrecuentes.

En octubre de 1974, después de treinta y cinco años de exilio, regresa a Madrid, donde asiste especialmente a la inauguración de una pequeña muestra de sus cuadros organizada en la sede de la Biblioteca Nacional.

Oliva de la Frontera (Badajoz). Placa conmemorativa del lugar de nacimiento de Timoteo Pérez Rubio en la fachada de la denominada “Casa del Ermitaño”, situada a escasos metros del santuario de Nuestra Señora de Gracia, patrona de la localidad, descubierta el 24 de noviembre de 1974.

El 24 de noviembre, se le rinde homenaje en Oliva, pueblo natal del pintor. Participan conocidas personalidades del mundo artístico y cultural de Extremadura como Enrique Pérez Comendador, Madeleine Leroux, Francisco Pedraja, Guillermo Silveira, Francisco Lebrato o Julio Cienfuegos, entre otros.​

 

Tumba de Timoteo Pérez Rubio en el cementerio municipal de Oliva de la Frontera (Badajoz).

Fallece en su residencia de Valença (Brasil) el 8 de agosto de 1977, a los 81 años de edad, a consecuencia de una afección cardiaca, cuando proyectaba su inmediato regreso del exilio.​ En abril de 1999, sus restos son traídos a España e inhumados el día 13 en el cementerio municipal de Oliva de la Frontera.​

 

José Lino Vaamonde

 

El arquitecto José Lino Vaamonde, que colaboró con Pérez Rubio, ha escrito un texto biográfico. Y el historiador Arturo Colorado ha dedicado a él su volumen El Museo del Prado y la Guerra Civil. La prolija y abundante documentación sobre el tema y su principal responsable señala la importancia del mismo durante los años de Guerra y posteriores.

 

 

En el año 2013 se emitió en la 2 de TVE un magnífico documental dirigido por Alberto Porlan donde narra (creo que objetivamente) este angustioso periplo de ida y vuelta. Lamentablemente, este ha sido retirado de su emisión a la Carta.

Su legado artístico

Se dice que se conservan obras suyas en el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo de Badajoz (treinta y cinco piezas), el Museo de Salamanca, el Museo de bellas Artes de Asturias, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Instituto Valenciano de Arte Moderno, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Madrid, el Museo Nacional de Belas Artes de Río de Janeiro, la Casa Museo de Lea Pentagna en Valença (Brasil), etc.

A pesar de llevar un tiempo más que razonable investigando sobre la obra y producción artística de Timoteo Pérez Rubio y habernos puesto en contacto con los diversos museos custodios de sus obras, tan solo hemos recibido buenas palabras pero nada de información y menos aún acceder a las mismas.

Debido a su dilatada vida como artista y persona relevante en hechos tan importantes e históricos para la cultura de este país, (a título personal) pienso que posiblemente Timoteo Pérez Rubio, sea una más de tantas personas a las que hay que olvidar, eso sí, muy intencionadamente.

Saquen sus propias conclusiones

Información:

Solo hemos podido localizar 21 de sus obras, entre ellas, dos que se encuentran en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Madrid.

Estamos pendientes de comunicación por parte del Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo de Badajoz, al que le solicitamos información e imágenes sobre 35 obras de Pérez Rubio que poseen.

Mientras esperamos, Pueden ver todas sus obras disponibles siguiendo este enlace: https://expresionconarte.com/timoteo-perez-rubio/

Si desean visualizar el documental “LAS CAJAS ESPAÑOLAS” como complemento a lo descrito en estas líneas peguen este enlace en su navegador:

https://www.documaniatv.com/historia/las-cajas-espanolas-video_d377a0526.html