El primer franquismo (1939-1959) El Maquis (II)


Actividad guerrillera

El número total de personas que actuaron en la guerrilla no es fácil de determinar, según Yusta[1] en la guerrilla hubo entre 5000 y 6000 miembros, 200 de ellos fueron mujeres. En cuanto al número de actuaciones de la guerrilla y las bajas causadas, tanto entre los guerrilleros como entre las fuerzas de orden público se manejan distintas cifras, ya que en muchas ocasiones no hay pruebas documentales que avalen los hechos. Daremos por tanto diversas cifras ofrecidas por distintas fuentes.

Año

Actuaciones

Bajas en la guerrilla[2]

Bajas F.O.P[3]

1943

929

332

10

1944

1069

450

82

1945

101

680

1

1946

1558

963

114

1947

1163

1107

144

1948

1030

826

63

1949

574

534

56

1950

335

250

36

TOTAL

8054

5247

584

Cuadro elaborado por Pablo Alcántara[4]

El diario ABC publicó en 1969 una estimación de la actividad guerrillera, Según este periódico el maquis llevó a cabo 8275 acciones; murieron 5548 maquis y 624 miembros de las FOP; también señalaba que se detuvo a 19407 presuntamente relacionadas con el maquis.

Según datos de los archivos de la Guardia Civil en España actuaron 5548 guerrilleros. Según Julio Guijarro González[5]: 19624 guerrilleros o enlaces fueron detenidos; se llevaron a cabo 8275 acciones guerrilleras; 2966 guerrilleros murieron y 3382 fueron capturados o se entregaron; por parte de las FOP hubo 256 muertos y 368 heridos. Según Muñiz, hubo al menos 7000 guerrilleros, con 60000 encarcelados por participación o colaboración con la guerrilla; 1000 de ellos fueron fusilados o asesinados.

Según datos de la Guardia Civil[6] entre 1944 y 1949 fallecieron en enfrentamientos armados 2173 guerrilleros y 3387 fueron capturados; en las fuerzas de orden público hubo 307 muertos y 446 heridos. Fueron detenidas 22.113 personas acusadas de ser colaboradores y enlaces de la guerrilla; esta cifra, según diversas fuentes, fue muy superior estimándose en 44.000 las personas que fueron detenidas.

Según Ros Agudo[7] el maquis asesinó a 953 personas, llevó a cabo 5963 atracos, 8269 actos delictivos y 1826 ataques a la Guardia Civil, en donde murieron 2173 guerrilleros y 3387 fueron detenidos, otras 19444 personas fueron detenidas por colaborar con el maquis. Por parte de la Guardia Civil hubo 257 muertos y 370 heridos. Es importante señalar que estos datos son poco o nada fiables ya que la fuente de Ros Agudo es Ricardo de la Cierva, historiador oficial del franquismo.

La mayor actividad guerrillera se dio entre 1944 y 1948. Hubo cuatro núcleos donde hubo especial actividad: el del norte: Galicia-Asturias-León-Cantabria-Palencia; el centro: Extremadura-Toledo-Ciudad Real; zona de Levante: Teruel-Castellón- Tarragona-Cuenca-Valencia); y Andalucía: Córdoba-Jaén-Granada-Málaga. En cuanto a la guerrilla urbana destacó en Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, Granada y León. Esta guerrilla urbana, integrada principalmente por anarquistas, tuvo su mayor actividad entre los años 1945 y 1947.

Se crearon ocho zonas guerrilleras, que cubrieron la práctica totalidad de España[8].

Zonas guerrilleras y años en los que tuvieron más actividad

A partir de 1944 la guerrilla fue el brazo armado de la Unión Nacional Española (UNE), organización interclasista dirigida por el PCE. Como señala Javier Rodrigo[9]; en 1948 la guerrilla antifranquista estaba prácticamente controlada por el PCE, con los socialistas en retirada y los anarquistas, salvo en Cataluña, cada vez con menor presencia.

Una de las principales tareas de la guerrilla eran las labores de propaganda. Una forma de hacerlo era ocupar un pueblo, en la mayoría de las ocasiones por unas pocas horas, juntar a los habitantes y lanzarles arengas revolucionarias, tras las cuales regresaban al monte. La otra era era el reparto entre la población de periódicos que elaboraban los propios guerrilleros, como El Guerrillero, Combate, El Combatiente, etc.[10]

El régimen siempre calificó a los guerrilleros como bandoleros[11]. Buena muestra de ello es lo escribía en 1969 el coronel de la Guardia Civil Antonio Díaz Cardona: «El bandolerismo en España, entre las fechas dichas (1945 a 1952), quiso ser, en realidad, un ilusorio movimiento de resistencia creado fuera de nuestra Patria, y concretamente por la secretaría del Partido Comunista Español, establecido en Toulouse, con imposición, sugerencias y medios de Moscú, en su política contra el régimen establecido en nuestra patria. Es decir sería una subversión en forma de guerrillas que, al no encontrar el apoyo necesario entre los españoles, degeneró en bandidaje, llegándose a reclutar su gente entre los peores delincuentes, que salvo segú que caso, no tenían siquiera idea de la propaganda que repartían[12].

Además del lenguaje fascista del autor del comentario, sus afirmaciones son una sarta de mentiras. La inmensa mayoría de los hombres y mujeres que combatieron o colaboraron con la guerrilla tenían una clara ideología política y sabían muy bien contra quién luchaban y porqué. En el libro que escribió el teniente coronel Antonio Díaz Cardona, este utiliza otros adjetivos sobre la guerrilla que son tan falaces y asquerosos que evitaré al lector tener algún problema digestivo al leerlas.

Todos los grupos guerrilleros intentaron no cometer acciones contra la población civil, exceptuando sobre auellos que eran reconocidos franquistas o colaborardores de las fuerzas represivas. Como bien señala Sánchez Tostado[13]: « Sin embargo, el guerrillero paseía una meta específica: la transformación política del país en el que actúa, y para elllo arengaba a los jornaleros en los tajos,difundía propaganda, promovía comités clandestinos de resistencia e ideaba sabotajes y golpes económicos. A diferencia del bandolero, que perseguía su exclusivo lucro personal, el guerrillero se procuraba el apoyo de la población, solía pagar los servicios de avituallamiento si se trataba de familias hunildes e iban siempre a cara descubierta». Por su parte Moreno Gómez[14], afirma que la guerrilla antifranquista, en clara diferencia con otras, fue una guerrilla defensiva, incluso tras organizarse en los años 1944-1945 cuando el PCE los trasnformó de huidos a guerrilleros.

Para cerrar el tema lo mejor es leer un Manual de orientación publicado por la propia guerrilla: « Hay que liquidar la mala hierba del bandolerismo. Allí donde surja esta inclinación, individual o colectivamente hay que reprimirla con mano de hierro sin la menor vacilación […]Ni un solo bandolero debe infiltrarse en nuestras filas ni habitar en nuestra comarca, provincia o región; la limpia de degenerados de esta calaña hará que nuestro pueblo tenga gran confianza en nosotros.»[15]

Otra gran mentira sobre la guerrilla la han propagado los famosos “equidistantes” manteniendo que el objetivo de la Guardia Civil, el Ejército y la guerrilla era el mismo, exterminar al enemigo. Esta afirmación la refuta de manera clara Fernández Pasalobos[16]. Mientras que por parte del régimen se mantuvo durante 16 años la orden dada a la Guardia Civil y al Ejército de no hacer priisoneros, con la aplocación sistemática de la ley de fugas; la propaganda de la guerrilla apostó por no agredir, si nno era en defensa propia, a guardias civiles o soldados. Cierto es que la guerrilla cometió asesinatos pero en una inmensa mayoría eran falangistas, conocidos como represores, o delatores.

Otra gran mentira que se ha venido repitiendo en determinada historiografía es que la guerrilla no tuvo apoyo popular. Nada mas lejos de la realidad, de lo contrario no hubiera podido sobrevivir durante una década; también lo demuestra que miles de personas fueran detenidas acusadas de ser colaboradoras de la guerrilla. El guerrillero Felipe Matarranz encomia la labor que llevo a cabo esta gente: «los héroes fueron los del llano, que tantas palizas recibieron por ayudarnos, por favilitarnos comida, por no decir que nos habían visto…»[17]

La actividad guerrillera no pasó desapercibida en el extranjero. En 1947 The Economist, publicaba: Las actividades de las guerrillas aumentan en muchas provincias españolas. El Gobierno, lejos de disminuir sus medidas represivas, ha declarado a muchas zonas rurales «zonas militares», efectuando varias operaciones tácticas contra los grupos guerrilleros que actúan en las zonas de Córdoba y Valencia.[18]

Un año después era la agencia International News Service la que daba noticia de los métodos usados por la represión franquista: Varias comunicaciones enviadas a las agencias informativas por las guerrillas que actúan en Asturias y Galicia, portestan por la aplicación por la policía española de la antigua y conocida «ley de fugas» contra los guerrilleros capturados[19].

Las organizaciones políticas y la guerrilla

El único grupo político que apostó dedicidamente por la guerrilla fue el PCE[20]. Aunque es cierto que hubo anarquistas y socialistas en las guerrillas, ni la CNT ni el PSOE organizaron grupos militares. Podría decirse que, en buena parte, el maquis era el brazo armado de la Unión Nacional Española (UNE), creada oficialmente por el PCE el 1 de noviembre de 1942, su órgano de expresión era el periódico Reconquista de España. La iniciativa de crear esta organización partió del dirigente comunista Jesús Monzón.

Jesús Monzón Reparaz

Para impulsar el movimiento guerrillero el 20 de abril de 1944 el PCE envió a España a Silvestre Gómez Sánchez “Margallo”, jefe del XIV Cuerpo de Guerrilleros. Finalmente Gómez fue detenido. Tras el fracaso de la Operación Reconquista (invasión del valle de Arán) Jesús Monzón fue defenestrado parando a controlar el PCE en Francia, Santiago Carrillo y sus allegados.. En España la dirección politica y militar pasó a manos de Agustín Zoroa Sánchez “Darío” hasta su detención en octubre de 1946.

Ejemplar del periódico Reconquista de España

En abril de 1942 el PCE creó en Francia el XIV Cuerpo de Guerrilleros, que cambió su denominación en mayo de 1944 por el de Agrupación de Guerrilleros Españoles. En septiembre de 1943 Jesús Monzón entró en España constituyendo en Madrid la Junta Suprema de Unión Nacional (JSUN), que en su primer comunicado en España afirmaba con rotundidad: «Los guerrilleros tienen que iniciar ya sus actividades guerrilleras.»[21]

Se puede afirmar que desde los inicios de los años cuarenta el PCE era quién controlaba casi de forma absoluta el movimiento guerrillero español. El mantenimiento de esta guerrilla se debía a la esperanza que tenían los dirigentes comunistas de que los vencedores de la II Guerra Mundial actuarían contra el régimen de Franco; bajo esta premisa inrementaron su actividad, como lo demuestra la invasión del valle de Arán, por guerrilleros venidos de Francia.

Para cerrar este tema leamos la opinión de dos refutados historiadores. Jorge Marco[22] mantiene que « El PCE fue la única organización política de la oposición antifranquista que tuvo un proyecto claro y definido sobre el movimiento guerrillero.». Por su parte Fernando Hernández Sánchez[23] afirma: « […]la lucha armada era el rasgo distintivo de los comunistas frente a la pasividad expectante en otros grupos del exilio – con excepción de los anarquistas- y reforzaba su identidad resistente.»


Bibliografía mencionada

  • ALCÁNTARA PÉREZ, Pablo (2020): El águila gris: la policía política durante la dictadura franquista en Asturias y Madrid (1956-1976), (TESIS)
  • AZUAGA RICO, José Mª (1991): La agrupación guerrillera Granada-Málaga: estudio sobre las mentalidades y la vida cotidiana, en Espacio, Tiempo y Forma, Hª Contemporánea, IV, pp. 139-168.
  • FERNÁNDEZ PASALOBOS, Arnau (2024): Hasta su total exterminio. La guerra antipartisana en España, 1936-1952, Barcelona.
  • LÓPEZ, Antonio V. (2014): La guerrilla antifranquista. El maquis español, en https://derrotaenderrotahastalavictoriafinal.blogspot.com/2014/01/la-guerrilla-antifranquista-el-maquis.html
  • MARCO, Jorge (2012): La resistencia armada. El último combate del antifascismo en España, en Ángel Viñas (ed.) En el combate por la historia, Barcelona, pp. 632-644.
  • MORENO GÓMEZ, Francisco (2001): Huidos, maquis y guerrilla: una década de rebeldía contra la dictadura, en Ayer, nº 43, pp. 111-138.
  • MORENO GÓMEZ, Francisco (2002): Huidos, guerrilleros, resistentes. La oposición armada a la dictadura, en Julián Casanova (coord.), Morir, matar, sobrevivir, 196-295.
  • MUÑIZ JAÉN, Ignacio (2023): La guerrilla de Córdoba (1939-1952), en Benito Díaz y allts. (coord.) La resistencia armada. Historia de la guerrilla antifranquista, pp. 319-343, Gijón.
  • RIQUER, Borja de (2010): La dictadura de Franco, vol. 9 de Historia de España, directores Josep Fontana y Ramón Villares, Madrid.
  • RODRIGO, Javier (2025): La guerra degenerada, violencia y resistencia de la España de posguerra,  Barcelona.
  • ROS AGUDO, Manuel (2016): Franco en los cuarteles, el generalísimo de los ejércitos, en Enrique Moradiellos (dir.) Las caras de Franco. Una revisión histórica del caudillo y su régimen, Madrid, (edición digital), pp. 101-140.
  • SÁNCHEZ TOSTADO, Luis Miguel (2025): Maquis en Andalucía. La resistencia guerrillera en Jaén, Córdoba.
  • VIDAL SALES, José Antonio (1977): La guerrilla antifranquista, en Tiempo de Historia, nº 34, pp. 4-16.
  • YUSTA, Mercedes (2025ª): Resistencia al franquismo a ambos lados de la frontera: guerrilleros y maquis (1936-1952), en Herrerín López, Ángel, Moreno Seco, Mónica, Vargas Azemot, Bruno (coord.) (2025): Radiografía del antifranquismo en España y Francia (1939-1977). Partidos, sindicatos y movimientos sociales, Madrid. Edición digital, pp. 79-91.

[1] Yusta, 2025ª: 80.

[2] De las bajas guerrilleras 2036 fueron muertes y 3211 detenidos.

[3] De las bajas de las FOP, 243 muertos y 341 heridos.

[4] Alcántara: 173.

[5] Citado por Muñiz Jaén: 320.

[6] Ver Riquer: 231.

[7] Ros Agudo: 131

[8] Ver Marco, 2012: 639.

[9] Ver Rodrigo, 2025: 102.

[10] Ver López: 16-17.

[11] El régimen no podía admitir los términos maquis o guerrilleros, ya que eso significaba reconocer implícitamente la existencia de una resistencia contra Franco. Por este motivo el 11 de abril de 1947 el ministro del Ejército pedía no utilizar el término maquis y si el de bandoleros, forajidos o malhechores. Esta petición se refrendó en una circular de la Dirección General de la Guardia Civil de 15 de abril del mismo año: Se recuerda a todos los mandos de las unidades del Cuerpo el cumplimiento de la Orden de esta Dirección Central de 22 de mayo de 1945 en la que se prohíbe el empleo de las denominaciones de huidos, maquis, guerrilleros y, en general de cualquiera de carácter político o militar o la actuación de las partidas de atracadores, debiendo ser calificados en todas las citas, incluso los atestados, como atracadores, bandoleros, malhechores o forajidos, es decir, como delincuentes comunes. (citado por Sánchez Tostado, 2025:27.

[12] Citado Rodrigo, 2025: 126-127.

[13] Sánchez Tostado, 2025: 27.

[14] Moreno Gómez, 2001: 111.

[15] Cita Azuaga, 1991: 157.

[16] Fernández Pasalobos, 2024: 30.

[17] Cita Moreno Gómez, 2002: 273.

[18] Cita Vidal Sales: 14.

[19] Cita Vidal Sales: 14.

[20] Bien es cierto que hasta junio de 1941, tras la invasión nazi de la URSS es cuando el PCE apuesta por la lucha armada.

[21] Cita Moreno Gómez, 2002: 221-222.

[22] Jorge Marco, 2015: 122.

[23] Hernández Sánchez, 2024: 79.

José Luis Garrot Garrot
José Luis Garrot Garrothttps://asambleadigital.es
Historiador y arabista. Profesor de la UCM

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