El enemigo en casa

Como muchos españoles de izquierdas sentí una inmensa alegría cuando se formó el movimiento del 15M, de esto hace ya once años. En algunos momentos me pareció estar viendo el mayo francés de 1968. Poco a poco mi entusiasmo ve fue apagando conforme observaba que el espontáneo movimiento surgido de la calle estaba intentado ser «dirigido» por algunos profesores de la Facultad de Ciencias Políticas de la UCM: Pablo Iglesias, Iñigo Errejón, Juan Carlos Monedero, Carolina Bescansa, ayudados, entre otros, por Luis Alegre Zahonero –también profesor de la UCM- y Miguel Urban, ambos miembros de Izquierda Anticapitalista, organización que había intentado hacerse con el poder en IU.

No pasó demasiado tiempo cuando comenté a un buen amigo y compañero de fatigas en la lucha por la justicia social, que lo que estaba haciendo Podemos era cargarse la esencia del movimiento 15M, y que esta actuación conllevaría la despolitización activa de muchos jóvenes. No hace mucho esta amigo, que participó activamente en la formación morada, desgraciadamente me dio la razón.

Ahora el líder de Podemos –porque lo sigue siendo- ataca de una manera feroz a Yolanda Díaz al pretender esta crear una plataforma que una a la izquierda y pueda presentar batalla a la ascensión acuciante de la ultra derecha (léase PP y Vox). Parece que el Sr. Iglesias no admite que alguien, que no sea él, dirija la izquierda de este país. Su ataque carece de toda base, viene de una invitación que le hicieron a título personal desde Compromis, reunión en la que también estuvo Ada Colau. El Sr. Iglesias ha llegado a decir que Yolanda Díaz esta donde está gracias a él, olvidándose que la vicepresidenta está en política desde bastante antes que el líder podemita.

Podemos está, en términos políticos, amortizado. El descenso de su influencia en la ciudadanía está siendo continuo desde hace tiempo, algo que cuesta asumir, y más cuando se tiene un ego de importantes dimensiones. Pablo Iglesias parece no entender que su tiempo como líder político ha pasado, y que es el momento de que otra persona, que además tiene bastante aceptación social, tome las riendas de dirigir la izquierda española en las distintas elecciones que se nos vienen encima.

Una vez más, y trágicamente son muchas a lo largo de la historia, parte de la izquierda se convierte en el mejor aliado de la derecha. Pero este hecho parece no importar; lo importante parece ser mantenerse en el púlpito, siguiendo manejando los hilos, aunque sea tras las bambalinas.

Sr. Iglesias, haga como Gerard Piqué y échese a un lado con dignidad y no se convierta en aliado de personajes tan siniestros como Núñez Feijo, José Luis Martínez Almeida o Isabel Díaz Ayuso.

José Luis Garrot Garrot
José Luis Garrot Garrothttps://asambleadigital.es
Historiador y arabista. Profesor de la UCM

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