El primer franquismo (1939-1959) La oposición (I)


Se suele pensar que la oposición al franquismo no existió, o que esta comenzó a finales de los sesenta. Cierto es que hasta mitad de la década de los cuarenta esta fue de poca entidad, pero a partir de que se acercaba el final de la II Guerra Mundial está fue  in crescendo. Aunque posteriormente decayó

Como veremos durante varios capítulos, esta oposición se manifestó de varias maneras: guerrilla armada, movimiento obrero, protestas estudiantiles, evangelistas, e incluso algunos militares y falangistas. También veremos cómo se produjo el desacuerdo entre distintas entidades políticas –mal endémico de las organizaciones progresistas españolas.

Una de las grandes esperanzas de la oposición española es que tras la derrota de Alemania las potencias aliadas derrocaran al régimen franquista por la connivencia que este había tenido con la Alemania nazi y la Italia fascista. Vana esperanza que pronto se encargaron de desvanecer Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Las potencias aliadas occidentales preferían un gobierno fascista en España que supusiera un freno para la expansión del comunismo.

El jefe del Gabinete Provisional francés, Georges Bidault [1] se significó en torpedear en 1946 el apoyo de Francia al Gobierno de la República en el exilio.  Ernest Bevin, Secretario del Foreign Office del 27 de julio de 1945 a marzo de 1951, manifestó en la Cámara de los Comunes que Gran Bretaña no intervendría en España ya que su régimen es una cuestión que sólo compete a los españoles.

 

Georges Bidault
Ernest Bevin

Al cerciorarse de que las potencias democráticas no iban a hacer nada se produjo una especie de desmoralización que provocó que la oposición interior al régimen fuera, durante unos años, poco más que testimonial. A esta desmoralización contribuyó la brutal represión y las divergencias internas entre los partidos y sindicatos de izquierdas. Estas disidencias hicieron que organizaciones como la CNT o el PSOE, y no digamos los republicanos, prácticamente desparecieran. Solamente el PCE mantuvo, y no sin grandes dificultades, una oposición mínimamente organizada. Como plantea Borja de Riquer[2]: La previsible victoria aliada planteaba la nada fácil necesidad de reconstruir la unidad política del antifranquismo para impulsar una acción conjunta. Pero las nuevas alianzas no llegaron a consolidarse y nunca consiguieron integrar la totalidad de la oposición.

Sánchez Mosquera [3], por su parte señala: Uno de los errores principales que cometieron las fuerzas de izquierda en la etapa final de la guerra civil, fue no preparar las mejores condiciones posibles. Casi nada se hizo en ese sentido, ni siquiera lo más elemental.

Otro factor importante en el decaimiento de la oposición antifranquista es que esta no supo entender la nueva realidad española y que era necesario romper lazos con el pasado. Es a partir de 1947, y de manera muy lenta, cuando la oposición antifranquista, sobre todo el PCE, se da cuenta que esta ha de realizarse a través de la lucha sindical. Ejemplo de ello es la huelga general convocada por el gobierno vasco en el exilio. La huelga duró del 1 al 8 de mayo de 1947, la apoyaron 60000 trabajadores. Hubo centenares de despedidos y 6000 despedidos.

Cada uno por su lado

La desunión que había desde la guerra civil, entre distintas organizaciones políticas,  a veces era una situación de enfrentamiento directo heredero de las rencillas e incluso odios nacidos durante la guerra; hizo que fuera prácticamente imposible crear plataformas de lucha conjuntas.

Durante la guerra civil hubo un claro enfrentamiento entre comunistas y Negrín por un lado, y republicanos, nacionalistas vascos y catalanes, y los socialistas seguidores de Indalecio Prieto, Wenceslao Carrillo y Julián Besteiro por el otro. Este enfrentamiento se reflejó en la constante disputa por ejercer el control de la ayuda a los exiliados republicanos. Por un lado Negrín creó en 1939 el SERE (Servicio de Evacuación de Republicanos Españoles, que llevó a cabo una encomiable labor. Creada en París en febrero de 1939, se encargó de fletar barcos para evacuar a los exiliados españoles a países donde fueran bien acogidos, principalmente México. Entre los barcos fletados estaba el famoso Winnipeg, con la ayuda de Pablo Neruda, que arribó a Valparaíso el 3 de septiembre de 1939, con 2200 pasajeros a bordo. En total logró llevar a América a más de 13000 refugiados. El SERE fue disuelto el 16 de mayo de 1940, justo un mes antes de la caída de París en manos de los aliados.

Winnipeg

Por su lado Prieto creó en julio de 1939 Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles (JARE) que creó para administrar el denominado « tesoro del Vita». El JARE creó dos centros; uno en México dirigido por el propio Indalecio Prieto y otro en París dirigido por el catalanista Lluís Nicolau D’Olwer.

Las acusaciones entre el SERE y el JARE de malversación de fondos y de favoritismos políticos fueron constates [4]. Particularmente me inclino a pensar que si algo había de verdadero en estas acusaciones serían las realizadas al JARE. Indalecio Prieto, en larga vida política demostró en varias ocasiones ser menos honrado y leal que Juan Negrín.

Carta de la CNT a la JARE

Cierto que hubo intentos de crear organismos que unieran a las distintas fuerzas antifranquistas. El primer intento lo llevó a cabo el PCE [5] con la creación de Unión Nacional Española (UNE) en París en el verano de 1942; el resto de los partidos se negó a participar aduciendo que el PCE estaba a las órdenes de Moscú. Se disolvió en 1945.

Bases de la Unión Nacional Española.

Como contrapartida el PSOE en noviembre de 1943 creó en México la Junta Española de Liberación (JEL) con Martínez Barrio como presidente e Indalecio Prieto como secretario general. De esta Junta se excluyeron a los comunistas y a los socialistas seguidores de Juan Negrín.

En octubre de 1944 se crea la Alianza Nacional de Fuerzas Democráticas (ANFD), en la estaban anarquistas, republicanos y socialistas prietistas. Nuevamente fueron excluidos comunistas y socialistas negrinistas. Esta alianza, aunque se declaraba republicana, no desestimaba tener contactos con los monárquicos. De hecho, llegaron a contactar con algunos monárquicos como Gregorio Marañón, Gil Robles y los generales Aranda, Kindelán, Saliquet y Alfonso de Orleans y Borbón. No se llegó a ningún acuerdo porque los militares desconfiaban de las intenciones de la ANFD. El general Aranda escribió una carta a Beigbeder revelándole estos temores: Quieren neutralizarnos al Ejército y que derribemos a Franco sacándoles las castañas del fuego para luego eliminarnos con apariencia de legalidad[6]. La ANFD defendía que tras derrocar a Franco se instaurara la monarquía y poco después hacer un referéndum sobre la forma de gobierno. Tras el final de la II Guerra Mundial la ANFD se disolvió.

En 1945 se crearon la Junta de Militares Patriotas (JMP) y la Agrupación de Fuerzas Armadas Republicanas Españolas (AFARE), que fueron un sonoro fracaso.

No sería hasta 1958 cuando un grupo de opositores realmente crearon una organización que agrupaba a antifranquistas de varias tendencias. Fue el Frente de Liberación Popular, más conocido por FELIPE. Lo creó Julio Cerón Ayuso[7], cristiano de base relacionado con la HOAC. Estaba formado principalmente por estudiantes que militaban en organizaciones clandestinas. Entre sus miembros cabe mencionar a Jesús Ibáñez, Manuel Vázquez Montalbán, Miquel Roca, José Pedro Pérez-Llorca, José María Maravall, Nicolás Sartorius, Pascual Maragall, etc.

Julio Cerón Ayuso

La idea originaria del FELIPE era aunar la oposición de católicos progresistas –los que luego serían conocidos como cristianos de base-, con los comunistas, principalmente. La línea política estaba entre capitalismo y comunismo y entre cristianismo y comunismo. Contó con dos ramas estudiantiles: Nueva Izquierda Universitaria de Madrid y Nova Esquerra Universitaria en Barcelona. Su primera aparición pública fue en apoyo de la huelga general convocada por el PCE el 18 de junio de 1959. Por este motivo su líder Julio Cerón fue condenado a ocho años de prisión, fue indultado el 8 de octubre de 1962 y desterrado a Alhama de Murcia. Junto a él fue detenido Simón Sánchez Montero, militante del PCE. Se mantuvo hasta 1969.

Vanguardia Roja, órgano del FELIPE

No faltaron los intentos por acabar con la vida del dictador, pero ninguno de ellos paso de simple preparación. Ninguno de ellos se llevó a cabo. Entre los que intentaron llevar a cabo estos atentados, hubo falangistas, monárquicos desencantados, comunistas y, sobre todo, anarquistas. Incluso los hubo antes de comenzar la guerra civil, como el ideado por tres anarquistas en Canarias, Antoni Vidal, Antonio Tejera y Martí Serasols. En la noche del 14 de julio de 1936 llegaron hasta la puerta del dormitorio de Franco, pero fueron incapaces de abrir la puerta.

Hubo intentos el 1936,1937, 1941, 1947, 1948, en este se pretendió bombardear desde una avioneta el yate Azor que fondeaba en San Sebastián, estaba previsto llevarlo a cabo el 12 de septiembre, y dos en 1949.

Como sería muy prolijo, y no tengo espacio para tanto, sugiero a los lectores que deseen más información que lean a Alejandro Torrus y a Eliseo Bayo.


BIBLIOGRAFÍA MENCIONADA

  • BAYO, Eliseo (1976): Los atentados contra Franco, Barcelona.
  • ESLAVA GALÁN, Juan (2008): Los años del miedo. La nueva España (1939-1952), Barcelona. (Edición digital).
  • RIQUER, Borja de (2010): La dictadura de Franco, vol. 9 de Historia de España, directores Josep Fontana y Ramón Villares, Madrid.
  • SÁNCHEZ MOSQUERA, Marcial (2008): Del miedo genérico a la protesta. Memoria de los disidentes del franquismo, Sevilla.
  • VIANA, Israel (2023): La tempestad que arruino la lucha contra Franco en el exilio, en Rubén Burén (coord.) Maquis y otras resistencias antifranquistas, pp. 113-123, Madrid.

[1] Años más tarde fue procesado por su apoyo a la O.A.S durante la guerra de Argelia.

[2] Riquer: 216.

[3] Sánchez Mosquera: 29.

[4] Ver Viana: 117.

[5] En su seno nació el XIV Cuerpo de Guerrilleros.

[6] Citado por Eslava: 379.

[7] En ese momento era el secretario de la embajada española en la Organización Internacional del Trabajo.

José Luis Garrot Garrot
José Luis Garrot Garrothttps://asambleadigital.es
Historiador y arabista. Profesor de la UCM

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