Palestina, el pueblo más humillado

Fuente: Revelaciones
El 15 de mayo los palestinos celebran el Nakba, “el día de la catástrofe”. Un día antes en Israel se celebra el “día de la patria”, en recuerdo de su formación como estado el 14 de mayo de 1948

Evidentemente las dos fechas tienen una relación directa. Lo que para unos fue un gran día, por tener un estado propio después de haber sido masacrados por los nazis, para los otros significó el principio de un calvario que, como poco, iguala en crueldad al Holocausto.

A pesar de que todavía se intenta vender que los países árabes provocaron y que odiaban a los judíos y su nuevo estado, la realidad de los hechos es totalmente diferente. Los judíos, cristianos y musulmanes (con sus diferentes ramas y sectas) habían convivido durante cientos de años sin problemas, tanto bajo el dominio turco como con el protectorado británico.

Pero los avergonzados europeos, después de la II Guerra Mundial, decidieron que darían vía libre a los poderosos lobbies sionistas que reclamaban desde hacía tiempo su asentamiento en los antiguos territorios de las “doce tribus”. Como si alguien pudiera reclamar la tierra de sus supuestos antepasados por designio divino.

Más allá de los intereses económicos y estratégicos occidentales, fanatismos religiosos, incumplimientos sistemáticos de resoluciones de la ONU y una continua e interesada inestabilidad política en la región, existen unas personas que se llaman palestinos (musulmanes, cristianos e incluso judíos y no creyentes) cuyo abandono a su suerte es quizás uno de los mayores crímenes contra la humanidad que hayan existido desde el año 1945.

Si hay algo que caracteriza este conflicto es la DESPROPORCIÓN a todos los niveles. Los israelíes tienen un entramado tal de lobbies en EE. UU., magnates e intereses económicos mundiales que hacen posible que lo que ven nuestros ojos nos parezca normal, o como poco inevitable. Una matanza de 60 palestinos con palos y piedras frente a militares armados hasta los dientes no se merecen más que un par de minutos en un telediario. Es más, nos quieren hacer ver que los palestinos son algo diferente a un ser humano, un ser condenado por el destino a no ser nada y morir por inanición.

La lista de agravios, matanzas, torturas, desplazamientos y el desprecio e incumplimiento de todos los tratados por parte de Israel son incontables. Por cada israelita muerto por algún desesperado o algún cohete casero mueren asesinados más de 200 civiles, incluidos muchos niños. Gaza es una cárcel de dos millones de personas, sin servicios, sin trabajos y sin futuro.  Cisjordania partida por un muro y con asentamientos ilegales que cada vez expulsan a más palestinos al exilio. Cuatro millones de refugiados fuera de sus fronteras.

El ejército mejor preparado y armado frente a tirachinas. Nos preguntamos qué pecado han cometido los palestinos para ser humillados y aniquilados por siete décadas, cuando llevaban miles de años viviendo allí. Nadie se merece un fin así. Lo único positivo es el ejemplo de dignidad y lucha hasta el final de su pueblo, así como también los muchísimos judíos que no están de acuerdo con las actuaciones de su gobierno y que buscan la convivencia y respeto mutuo.

Por Palestina y por la dignidad del ser humano su lucha es nuestra lucha

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