Hace unos años decidí no escribir más artículos de análisis político; pero los acontecimientos que están ocurriendo en los últimos meses han hecho que modifique mi decisión.
Hace tres días mi podóloga me preguntó que si tuviera que calificar a la izquierda española en una palabra cual sería; mi respuesta fue instantánea: gilipollas. Porque hay que ser gilipollas para que llevemos años y años y años sin ponernos de acuerdo, sin unirnos, sin hacer un «Frente Popular» para parar el ascenso del fascismo.
Y esto ocurre porque hace mucho a la izquierda le sobra demagogia, discursos huecos, y le faltan hechos. Mientras esto escribo estoy escuchando a Lara Hernández, coordinadora general de Sumar, respondiendo a una pregunta sobre que le pareció el acto de ayer protagonizado por Gabriel Rufián y Emilio Delgado, y más de lo mismo: palabras vacuas y poco más.
Pero, bajo mi punto de vista lo que le sobra a la izquierda son los personalismos, el mirarse siempre el ombligo, y que algunos se crean que ellos son lo más de lo más y el resto de los mortales son tontos del haba. En este caso estoy pensando en Pablo Iglesias que junto Arturo Pérez Reverte me parecen las dos personas más prepotentes del país. Son de esos que mientras hablan esbozan una sonrisita, como diciendo me estoy dignando a hablar contigo pobre ignorante, calla a intenta aprender algo.
Otro gran defecto es que «los líderes» son incapaces de darse cuenta de cuando deben dar un paso al lado, en este caso estoy pensando en Yolanda Díaz, que hace poco dijo que a ella no le gusta estar en las esquinas.
Lo que parece que no entienden algunos es que la ley electoral que se aplica en España, la famosa ley D’Hont, es una ley que favorece el bipartidismo y que penaliza, y mucho, la fragmentación del voto. Por este motivo la propuesta de Rufián me parece es la ún ica coherente que se ha hecho desde parte de la izquierda.
Pero mucho me temo, y algunas declaraciones de personajes de izquierda me confirman el temor, que no llegaremos a nada. El porqué va a ocurrir esto, pues simplemente por las izquierdas somos gilipollas.
PD: Ojalá me equivoque.
