Este poema se inspiró en la lucha de las mujeres trabajadoras textiles norteamericanas, por entonces muchas inmigrantes, y que llevaban como objetivo principal el derecho al voto femenino. El 8 de marzo de 1908 unas  20.000 mujeres se manifestaron por las calles de Nueva York para exigir un recorte del horario laboral a diez horas, mejores salarios, y la erradicación del trabajo infantil.

Según la tradición, un grupo de mujeres jóvenes portaban una bandera con la inscripción: «Queremos pan, y también queremos rosas», frase que inspiró este poema y que posteriormente se convirtió en una canción popular de la clase obrera norteamericana. El movimiento huelguístico PAN Y ROSAS se considera una de las primeras manifestaciones organizadas de mujeres obreras que reclamaban mejores condiciones de trabajo y de vida. En el movimiento feminista, posteriormente, la expresión PAN Y ROSAS se utilizó, metafóricamente, para sintetizar la unidad de las demandas de género y de clase.


Pan y Rosas

Mientras vamos marchando, marchando a través del hermoso día
Un millón de cocinas oscuras y miles de grises hilanderías
Son tocados por un radiante sol que asoma repentinamente
Ya que el pueblo nos oye cantar: ¡Pan y rosas! ¡Pan y rosas!

 Mientras vamos marchando, marchando, luchamos también por los hombres
Ya que ellos son hijos de mujeres, y los protegemos maternalmente otra vez
Nuestras vidas no serán explotadas desde el nacimiento hasta la muerte
Los corazones padecen hambre, al igual que los cuerpos
¡dennos pan, pero también dennos rosas!

Mientras vamos marchando, marchando, innumerables mujeres muertas
Van gritando a través de nuestro canto su antiguo reclamo de pan
Sus espíritus fatigados conocieron el pequeño arte y el amor y la belleza
¡Sí, es por el pan que peleamos, pero también peleamos por rosas!

A medida que vamos marchando, marchando, traemos con nosotras días mejores
El levantamiento de las mujeres significa el levantamiento de la humanidad
Ya basta del agobio del trabajo y del holgazán: diez que trabajan para que uno repose
¡Queremos compartir las glorias de la vida: pan y rosas, pan y rosas!

Nuestras vidas no serán explotadas desde el nacimiento hasta la muerte
Los corazones padecen hambre, al igual que los cuerpos
¡pan y rosas, pan y rosas!


James Oppenheim