Nacionalcatolicismo=fascismo español=Vox

"Caudillo Abascal" de Alberto Jiménez

Un tema recurrente de discusión entre historiadores, sociólogos, y politólogos es si lo implantado por Franco tras la Guerra Civil era fascismo. La mayoría – entre los que me incluyo- se inclina a calificar la ideología del régimen franquista como nacionalcatolicismo.

Bajo mi punto de vista este nacionalcatolicismo es, ni más ni menos, que fascismo con una patina de religiosidad que ni el fascismo ni el nazismo tenían, más próximos a posiciones laicas y ateas que confesionales. Esta es básicamente la diferencia entre el fascismo español y el llevado a la práctica en otros lugares.

Evidentemente el nacionalcatolicismo está íntimamente ligado con el fascismo. Recordemos que fue la iglesia católica la que otorgó el carácter de cruzada a la sublevación de los militares en julio de 1936. También hay que recordar que la iglesia católica fue cómplice, por activa y por pasiva, del genocidio franquista, tanto durante la guerra como en los cuarenta años de dictadura.

Y esta iglesia rancia, casposa y antidemocrática es la que sigue imperando en España, país al que literalmente se puede definir más papista que el papa, ya que en ningún otro lugar de Europa –incluyendo Italia- la iglesia tiene el poder que ostenta en España, y tampoco recibe las ayudas que recibe en nuestro país (11 mil millones de euros al año).

Este nacionalcatolicismo sigue vigente en personajes como el cardenal Cañizares al que se deben perlas como mantener que la ideología del género es una amenaza para la humanidad. Un individuo que compara el feminismo con ideologías totalitarias. Para Cañizares las mujeres deben ser esclavas del señor e imitar a la virgen María. ¿Les suena que partido defiende postulados similares?

Otro en la misma línea es el obispo de Córdoba Demetrio Fernández para el que la ideología de género es una bomba atómica que quiere destruir la doctrina católica y la imagen de Dios. Para este jerarca eclesiástico la mujer debe dar calor al hogar, acogida, y ternura, teniendo muy claro que el hombre representa la autoridad.

Posiblemente el que se lleva la palma es el obispo de Alcalá Juan A. Reig Pla, conocido por sus discursos xenófobos, homófobos y machistas – ¿Les sigue sonando algún partido? Este simpar eclesiástico hizo un llamamiento para que no se obedeciera la Ley de protección integral contra la LGTBIfobia. Es el mismo que ha clamado contra las políticas migratorias, los anticonceptivos, que considera son una malicia, el aborto, y que mantiene que las políticas progresistas son cultura de la muerte.

Se podría afirmar que el más rancio nacionalcatolicismo, es decir el fascismo español, ha vuelto, si es que alguna vez se fue, de la mano de Vox, con el apoyo de una iglesia que ya ha manifestado a través de la Conferencia Episcopal, que no es nada buena la alianza entre el PSOE y UP.

Por todo lo expuesto se convierte en tesis la hipótesis de que la iglesia española sigue anclada en el franquismo, en la guerra civil –totalmente contraria a la Ley de Memoria Histórica-, y que en estos momentos vuelve a disponer de un partido político –como en su día fueron la CEDA y Renovación Española- para proclamar sus rancias, antidemocráticas, inhumanas y despreciables consignas.

El nacionalcatolicismo/fascismo español ha vuelto de la mano de Vox y de la jerarquía eclesiástica. ¿Quiénes son los guerracivilistas? ¿Quiénes son los que añoran la larga noche de cuarenta años en las que nos sumió Franco? ¿Quiénes siguen disfrutando de unos privilegios otorgados en su día por el “caudillo”?

Alguien dijo la única iglesia que luce es…., acaben ustedes la frase como mejor les venga en gana.