Se nos está yendo de las manos

Parece que el temido rebrote ya está aquí. Un rebrote que está demostrando varias cosas. En primer lugar el descontrol que hay por parte de las autoridades, que no están sabiendo parar estos brotes por no haber puesto los medios necesarios para hacerlo; como aumentar el número de rastreadores, hacer más PCR aleatorios, etc. También la descoordinación que hay entre comunidades; unas han hecho obligatorio el uso de las mascarillas en cualquier momento –ya era hora-, otras han aumentado las restricciones, otras nada –como la Comunidad de Madrid, para variar-.

Ahora muchos de los que criticaban el estado de alarma si tuvieran un mínimo de honradez se deberían comer sus palabras y pedir perdón, porque se ha visto que no existe ninguna manera legal de imponer restricciones al movimiento sin declarar el citado estado de alarma. Esto se hubiera podido arreglar si se hubieran cambiado algunas leyes y se hubiera transferido a las comunidades el poder tener estas funciones. Ya se han encargado dos jueces de «tumbar» medidas que habían tomado algunas comunidades –por ejemplo Cataluña-, al respecto. Y uno se pregunta ¿en qué está pensando el gobierno? Un gobierno que cada vez da más la impresión –al menos a mí me lo parece- que han perdido el rumbo respecto al coronavirus-.

Y por supuesto otro motivo es la irresponsabilidad que están demostrando muchos ciudadanos, a los que parece que la salud pública les importa un pimiento y antes está su placer personal que salvaguardar la salud, y en muchos casos la vida, de sus conciudadanos: fiestas multitudinarias, aglomeraciones sin mantener las más mínimas normas de prevención, terrazas abarrotadas, en los que la gente prescinde olímpicamente del uso de la mascarilla, etc.

He mantenido, y recibido muchas críticas por ello, que la vuelta a la «nueva normalidad» se estaba haciendo demasiado rápido, todo por recuperar una economía, que ya veremos que ocurre con ella cuando haya que ir otra vez a un confinamiento riguroso –que está cada día más cerca-. ¿Va ser mejor para la economía el haberlo hecho más tarde?, que contesten los supuestamente entendidos, porque yo no lo creo.

Otra realidad que estamos viviendo es que ahora no sabemos cuántos nuevos casos diarios aparecen –se sabe que en algunos lugares está habiendo más que en los momentos más altos de la pandemia-. Es decir se están ocultando datos –en la Comunidad de Madrid es de vergüenza- a la población para que esta no sepa el real alcance del actual rebrote.

O se toman medidas rápidamente –y no parece que el gobierno central esté por la labor- o vamos a un futuro cercano muy oscuro. ¿Y luego qué?