Por esto perdió la izquierda Madrid

Tres han sido los elementos que han provocado la pérdida de la alcaldía de Madrid por parte de la izquierda

El primero, sin lugar a dudas, dinamitar la unidad de la izquierda madrileña por parte de Manuela Carmena e Iñigo Errejón. ¿Por qué lo hicieron, cuándo ambos iban a ser los candidatos de la unión de izquierdas que se hizo con la alcaldía de Madrid?

En cuanto al ayuntamiento, dentro del gobierno municipal había un grupo –fundamentalmente concejales de IU y Anticapitalistas– que estaban siendo críticos con la actuación de la alcaldesa, fundamentalmente por dos motivos: la gestión de la Hacienda y la conocida como Operación Chamartín.

En la primera de estas causas está la negativa del entonces concejal de Economía Carlos Sánchez Mato, a plegarse a las exigencias de quién dirigía por entonces el ministerio de Hacienda, Cristóbal Montoro; la respuesta de la alcaldesa fue la destitución fulminante de Carlos Sánchez Mato.

La eliminación de estas “chinas” en el zapato de Manuela Carmena eran imprescindibles para la que la ya ex alcaldesa pudiera dirigir el Ayuntamiento sin tener oposición entre sus propias filas

La segunda cuestión, la controvertida operación Chamartín. Este proyecto urbanístico ideado, en una segunda elaboración dado que ya existía desde los tiempos de Ana Botella como alcaldesa de Madrid, por el concejal de urbanismo José Manuel Calvo. Tal y como quedaba el nuevo plan se concedía suelo público a entidades privadas – la más beneficiada el BBVA- para la construcción de viviendas, de las que muy pocas iban a ser vivienda pública. Este plan tenía fuerte oposición entre algunos de los concejales de Ahora Madrid, no así entre los del PP y Ciudadanos.

La eliminación de estas “chinas” en el zapato de Manuela Carmena eran imprescindibles para la que la ya ex alcaldesa pudiera dirigir el Ayuntamiento sin tener oposición entre sus propias filas. Solución, crear una nueva plataforma en donde no estuvieran presentes los elementos discordantes. Esto en el lenguaje político se llama despotismo. También hay elementos de prepotencia al olvidarse la señora Carmena de que si llegó a la alcaldía fue gracias al apoyo de Podemos e IU, creyéndose que había sido ella la principal responsable del triunfo de Ahora Madrid.

Por otro lado Iñigo Errejón fue derrotado por Pablo Iglesias en las primarias para hacerse con la presidencia de Podemos. El que Pablo Iglesias le nombrara candidato de Podemos a la presidencia de la Comunidad de Madrid, no debió bastarle al señor Errejón. Y no es de extrañar que no le fuera suficiente.

Para explicarlo volveré a recurrir al pasado. Podemos se creó porque el famoso triunvirato Pablo Iglesias, Iñigo Errejón, Juan Carlos Monedero, junto a los Anticapitalistas, intentaron hacerse con el poder dentro de IU. Lo anterior no es una elucubración mía, me lo confirmó personalmente uno de los miembros del “triunvirato” antes mencionado. Por tanto no puede pillar de sorpresa que una persona, en este caso Errejón, que no logra el poder dentro de la formación en la que milita se marche de ella para ser el líder indiscutible. Esto en lenguaje común es egolatría.

El segundo elemento que ha provocado esto, y no de menor importancia, ha sido la abstención con respecto a la participación en las elecciones generales de abril

Los que mantienen que una de las causas ha sido la aparición de la candidatura de Madrid en Pie, se equivocan al mantener una tesis que parte de planteamientos falaces. Primero, porque los votos obtenidos no hubieran cambiado el resultado de la votación; entre otras cosas porque, y así me lo han hecho saber varias personas, muchos de los votantes de Madrid en Pie no hubieran votado a Más Madrid, aunque no se hubiera presentado la candidatura encabezada por Sánchez Mato; estas personas seguirían la máxima «Roma no paga traidores».

El segundo elemento que ha provocado esto, y no de menor importancia, ha sido la abstención con respecto a la participación en las elecciones generales de abril. Una abstención que ha perjudicado de forma importante a la izquierda, ya que básicamente se ha producido en los barrios del sur de Madrid, barrios en los que tradicionalmente vence la izquierda.

Posiblemente la causa de haberse quedado en casa en esta ocasión sea el que muchos han pensado que, al igual que se había parado a la derecha y extrema derecha en las elecciones generales por medio de una «ciencia infusa», esto iba a volver ocurrir sin tener que aportar ellos su voto. Las personas que han obrado así olvidan una cosa que está más que demostrada; la derecha siempre está movilizada y siempre se une, por una simple razón, en la derecha priman los intereses comunes a la ideología. Y los intereses, principalmente económicos, de PP, Ciudadanos y Vox, son los mismos.

El tercer elemento fue la pésima elección que hizo Pedro Sánchez para liderar la candidatura del PSOE a la alcaldía de Madrid. Este error lo produce la «moda» de colocar a personas mediáticamente muy conocidas, esperando que su popularidad atraiga votos. Lo anterior puede que funcione a veces, pero en la mayoría de los casos es un fracaso. Tengo un grandísimo respeto y admiración por la figura de Pepu Hernández como entrenador de baloncesto, pero lamentablemente como líder político deja bastante que desear.

Un ejemplo claro fue su lamentable actuación en el debate que se llevó a cabo en Telemadrid. En este debate se vio claramente que Pepu Hernández no tiene talla política, con un dominio de la retórica inexistente, una falta total de control de los nervios, y tener que recurrir constantemente a leer sus apuntes para dar respuesta a las interrogantes propuestas. Tenemos que recordar que el PSOE ha obtenido una concejalía menos que en los anteriores comicios municipales.

¿Qué debe hacer la izquierda para intentar recuperar el terreno perdido?

Algo va a tener  ganado de antemano, ya que la señora Carmena se retira –otro ejemplo de orgullo malsano-, llevando a efecto lo de «tirar la piedra y esconder la mano». También va a ayudar lo que considero el fin de la carrera política de Iñigo Errejón y de los que le han apoyado en su candidatura a la presidencia de la Comunidad de Madrid.

Igual suerte correrán aquellos miembros de la desaparecida Ahora Madrid, que se han mantenido apoyando a Manuela Carmena, en detrimento del partido que les puso ahí. Pero esto no bastará, la izquierda tendrá que volver a sentarse, dejarse de personalismos, de imposiciones, líneas rojas y demás elementos que han sido históricamente el cáncer de la izquierda en este país.

También buscar una persona que sea capaz de aglutinar a su alrededor a todas, o casi todas, las tendencias izquierdistas. Yo creo que sé quién podría ser esa persona; pero su nombre lo daré en algún artículo venidero.