Cabyectana Álvarez de Toledo

Fuente: El confidencial

Han leído bien el título de este artículo, Cabyectana, porque son abyectas las palabras que profirió esta mujer en el debate a seis que se llevó a cabo días pasados en RTVE, refiriéndose a las violaciones

Esta individua no estima que un silencio necesariamente sea un no en las relaciones [sexuales] entre hombres y mujeres. También lanzó una pregunta: ¿De verdad van diciendo ustedes sí, sí, sí, hasta el final?

Parece claro que la candidata por el PP en Cataluña no ha tenido nunca ningún problema de acoso por parte de un hombre. Quizás porque la gente como ella viven en otro mundo; el mundo de las mentiras, de la hipocresía, del egoísmo, y de la más absoluta falta de solidaridad.

Sus palabras señora candidata son abyectas, son viles, son una proyección de lo que muchos de sus compañeros de partido, y la santa católica y castrante iglesia, piensan, que si una mujer sufre abusos es que va provocando

Yo soy hombre y por tanto jamás he sentido miedo caminando de noche por las calles; jamás he tenido que aguantar que en una salida nocturna tenga que escuchar de algún baboso insinuaciones soeces o tocamientos no deseados; pero he visto infinidad de veces como las mujeres tienen que soportar este tipo de vejaciones por el único hecho de ser mujer.

Yo le preguntaría si cuando una mujer es acosada por uno o varios hombres, la acorralan, la agreden verbal y físicamente, la atemorizan, esta mujer está en condiciones de articular palabra. Pues no, y su silencio impuesto es un NO, el silencio no supone, ni de lejos, aceptación, ese silencio consecuencia del terror que siente una mujer al verse violentada no puede ser considerado como un el que calla otorga.

Sus palabras, señora candidata, son abyectas, son viles, son una proyección de lo que muchos de sus compañeros de partido, y la santa católica y castrante iglesia, piensan: que si una mujer sufre abusos es que va provocando. Sus palabras, señora candidata, solo pueden producir asco y repulsa en cualquier persona que merezca el calificativo de ser humano, sea hombre o mujer.

Mire usted por dónde, yo sí soy de los que hasta el final va diciendo sí, sí, sí, mientras llega al deseado orgasmo. ¿Sabe usted lo que es eso? A lo peor es que como no lo sabe, dice las cosas que dice.

¡NO ES NO!