Cristina Cifuentes y el darwinismo social

Foto: JosepMonter / Asqueladd
Darwinismo social:
(pero versión empírica, no la chorrada que se han inventado los neoliberales porque queda molón):
Teoría social que adapta la selección natural de Darwin extrayéndola del contexto natural y contextualizándola dentro del entorno de la sociedad humana. Esta teoría postula el ascenso social de los que tienen mayor capacidad de engañar, defraudar, mejores enchufes o bien a papuchi con muchos amigos bien posicionados, también por tener talento como lameculos y gran capacidad para devolver los favores recibidos con dinero público. No influye demasiado que el individuo sea absolutamente imbécil.

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Podemos encontrar múltiples ejemplos de darwinismo social en algunos grupos políticos españoles. Sin ir más lejos, ha saltado la noticia de que a la presidenta de la Comunidad de Madrid le tendremos que asumir la preparación y titulación curricular como “presunta“, de la misma forma que la presunta financiación ilegal de su partido o que los presuntos delitos de la mitad de sus compañeros de partido.

Según el darwinismo social, esta señora estaría en el puesto más alto de la Asamblea de Madrid, no por su (presunta) preparación ni por su (presunto) talento o titulación, sino por algún amiguete que le ha hecho un favorcillo a tiempo, cambiando las pellas por notables en sus calificaciones. Si fuese una persona preparada, estaría poniendo pintas en un bar en Edimburgo o Londres por 1.000 euros al mes, en vez de poniéndonos de los nervios por casi diez veces más.

Esto explica que, además de ese “merecido” sueldo de 110.000 eurazos anuales, nos tengamos que gastar otros 305.000 euros en asesores que le hagan el trabajo “sucio” (que así también renuncio yo a las vacaciones) .

En países algo mas decentes los cargos electos dimiten por cosas parecidas. Aquí, en España, no ocurrirá tal cosa, no creo ni que revisen su currículum y presumiremos que tiene graduado escolar, de inhabilitaciones o medidas penales ya ni hablamos (el peso de la ley solo cae sobre tuiteros o quien osa rimar). Con un pueblo presuntamente estúpido y aborregado la solución pasa por Suministrar un poco de droga mediática para reconducir la opinión pública y sus miedos e iras sobre otros focos (cataluña, manteros, o algo asi), un par de partidos de futbol y a correr, que para eso la Comunidad de Madrid se dilapida 77 milloncetes de nuestros impuestos en Radio TV de Madrid.

Uno de esos fundamentalistas religiosos y magufos que se creen esos cuentos del darwinismo social, la autorregulación del mercado, la libre competencia y demás bobadas pseudocientíficas, tendría que replantearse sus conexiones sinápticas en vista de los acontecimientos.

 

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