Cómic y Periodismo

Gracias al auge del cómic adulto de los últimos años en nuestro país, vamos a poder ver publicadas muchas más de estas obras

El cómic periodístico es aún un género por explotar aunque lleve ya conviviendo varios años con nosotros

Por ejemplo, las obras del principal autor de la crónica periodística en formato de cómic, Joe Sacco, han siendo editadas una y otra vez en nuestro país. Sacco, de origen maltés pero residente en EEUU, ha volcado en viñetas y bocadillos sus experiencias en primera persona en zonas de guerra como los Balcanes (en “Gorazde: Zona protegida” y en “Historias de Bosnia”) o Palestina (tanto en “Palestina: en la franja de Gaza” como en “Notas a pie de Gaza”).

Y aunque Joe Sacco no se prodiga todo lo que nos gustaría, hemos tenido la suerte de contar con varias novedades que han coincidido en las estanterías de las librerías en los últimos meses. En primer lugar, contamos con “Kobane Calling”, una obra del autor italiano Michele Rech que publica bajo el seudónimo de Zerocalcare.

En “Kobane Calling”, el autor narra en primera persona su experiencia en sendos viajes a Siria acompañando a un grupo de simpatizantes del pueblo kurdo, al que encuentran resistiendo contra Turquía al norte y el DAESH al sur

Un primer vistazo a la obra de Zerocalcare puede recordarnos a la de Guy Delisle, el autor de cómic quebequés que narra sus viajes alrededor del mundo, ya sea ejerciendo como profesional del mundo de la animación, donde explica generalmente con humor los choques culturales con los trabajadores de las empresas asiáticas con las que tiene que colaborar, así como en los viajes donde acompaña a su pareja, cooperante de Médicos del Mundo, donde rebaja el tono humorístico y narra sus vivencias en lugares como Jerusalén o en un Myanmar previo a la liberación de Aung San Suu Kyi.

En “Kobane Calling”, el autor narra en primera persona su experiencia en sendos viajes a Siria acompañando a un grupo de simpatizantes del pueblo kurdo, al que encuentran resistiendo contra Turquía al norte y el DAESH al sur. Es posible que la portada del libro y el dibujo del interior, con un trazo ágil y muy humorístico, no permita hacernos una idea acertada de lo que estamos a punto de leer; en realidad se trata de un emotivo relato que trata de hacer entender al lector la situación del Kurdistán, su aislamiento y lo complicado que es poder llegar hasta él, así como su lucha por frenar la expansión del islamismo.

El propio autor se encarga de explicar los recursos que usa en la obra para lograr que el relato pueda ser legible y hace referencia a algunas de sus anteriores obras, habitualmente también de carácter autobiográfico. No obstante, “Kobane Calling” es una obra redonda, accesible a los que se acercan al trabajo de Zerocalcare por vez primera y, especialmente, una obra para los que quieran conocer un relato en primera persona sobre la situación del pueblo kurdo y de la actual guerra en Siria, narrado con buen gusto y, aunque de forma amena, también profunda y emotiva.

Gracias al auge del cómic adulto de los últimos años en nuestro país, vamos a poder ver publicadas muchas más de estas obras

Y si bien comparte género con “Kobane calling”, la otra obra que queremos reseñar en este artículo, “La grieta”, no podía ser más diferente. Lo primero que nos encontramos es que “La grieta” no está dibujado, sino que sus ilustraciones son fotografías, eso sí, fotografías tratadas con filtros para que, junto al montaje de página utilizado, el resultado se asemeje más a un cómic de toda la vida que a un libro de fotografía. El periodista Guillermo Abril escribe los textos que acompañan las fotografías de Carlos Spottorno y que explican, también en primera persona, las actuales fronteras que quieren aislar a Europa de las diferentes situaciones dramáticas que viven los inmigrantes y refugiados que quieren atravesarlas. Desde Melilla a Hungría.

Desde Lampedusa a Polonia. Son varias las crónicas que aquí se narran, y en las que el periodista y el fotógrafo se encuentran siempre en ambos lados de la frontera, embarcándose en una lancha de vigilancia costera que trata de detener pateras en el Mediterráneo o internándose en el monte Gurugú para explicar la historia de las personas que se preparan para saltar las muchas vallas de Melilla.

El trabajo de ambos autores ya viene avalado por un videorreportaje que ambos publicaron en 2015 en las páginas de El País Semanal, bajo el título “Europa cierra sus fronteras” y cuyas vicisitudes se cuentan también en “La grieta”. Ese reportaje, que obtuvo en prestigioso premio World Press Photo de aquel año, es tan solo el germen de lo que “La grieta” cuenta, en un formato que, a diferencia de otras obras, nos inunda de realismo y hace que no necesitemos la imaginación para darnos cuenta del gran daño que hacen las fronteras. Es quizás una de las mejores obras que nos hemos encontrado este año y un formato que esperamos que se pueda seguir usando para dar a conocer al público aquellos temas que merezcan ser tratados.

Quizás lo más parecido a “La grieta” lo vimos en la obra “El fotógrafo”, donde se narraba el periplo del fotógrafo Didier Lefèvre tratando de acceder a Afganistán en plena guerra entre muyahidines y el ejército soviético. No obstante, esta obra no estaba narrada en primera persona, puesto que el guión y el dibujo estaban realizados por autores diferentes, pero intercaladas entre las viñetas podíamos encontrar las fotos del propio Lefèvre que ampliaban y daban un soporte realista a la historia que allí se narraba.

Gracias al auge del cómic adulto de los últimos años en nuestro país, vamos a poder ver publicadas muchas más de estas obras. No solo las que narran importantes eventos de la historia reciente como la del batallón de españoles que ayudó a liberar París en la II Guerra Mundial en “Los surcos del azar”, los campos de exterminio nazis en “Maus” o la revolución islámica “Persépolis”, sino también análisis, muchos de ellos en primera persona, que nos van a permitir, con textos e imágenes, entender un poco mejor el mundo que nos rodea.

 

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